Noticia publicada en el ventanasur.com el 21 de noviembre 2013
Escala Crítica/Columna diaria
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Víctor M. Sámano Labastida

EL CRIMEN organizado introduce cada año más de 500 mil millones de “dólares sucios” a la economía formal. Es ahí donde radica su poder y es lo que puede ser su Talón de Aquiles. La regla de oro es “que el dinero proveniente del crimen organizado termine invertido en negocios legales”, nos recuerda Socorro Díaz Palacios en su ensayo “Seguridad y Futuro Democrático”, uno de los escritos que componen el libro “El huevo de la serpiente”.

La obra contiene seis ensayos. Los caracteriza la preocupación por la ausencia rectora de los Estados nacionales. Los gobiernos legítimamente y legalmente constituidos son desplazados por los llamados poderes fácticos. Uno de estos el crimen organizado…que puede tener infinidad de representaciones.
En sus textos reflexiona y analiza la seguridad y el combate al crimen, la educación y el empleo, al igual que la defensa del Estado laico; el abandono de la planeación del desarrollo, la crisis del campo, la violación constante de los principios básicos de la Constitución.


Interesante el apartado que se refiere a la dinámica y los factores políticos donde -entre otras cosas-, advierte el riesgo del retorno de los cacicazgos y la ruptura del pacto federal.
Comparte la inquietud por los peligros que nos acechan cuando el Estado renuncia a su función reguladora en democracia y deja el futuro en las garras de la “mano invisible” del mercado. Conocemos los resultados: avasallante poder de los monopolios, desaparición de las fronteras nacionales, invasión a la privacidad –esto es la desaparición de las fronteras personales.

ERRORES Y COMPLICIDADES

EN SU PRIMER ensayo referido a la seguridad pública atiende uno de los desafíos más inmediatos y crecientes, y que –como bien dice Díaz Palacios- es un bien social dañado por conductas ominosas de los gobiernos del PRI y fallas estratégicas de los gobiernos del PAN. Cuando no de complicidades evidentes.
Critica el uso del ejército en tareas de la policía. Lo hace con un amplio conocimiento. Fue subsecretaria de Gobernación. Hay, nos recuerda, una enorme confusión entre la seguridad pública y la seguridad nacionales.
Debemos recordar que la policía está adiestrada, o debe estarlo, para llevar a los delincuentes ante los tribunales; los militares están adiestrados para eliminar al enemigo.

Cuenta la autora varias, muchas historias que muestran la complicidad de algunas autoridades con los delincuentes; el doble juego del gobierno de Estados Unidos –que llegó a utilizar el dinero del narcotráfico para financiar acciones contrarrevolucionarias.

Como en Nicaragua. 
Que también utiliza el pretexto del combate a los traficantes para debilitar gobiernos. Sucede en México.
La metáfora del huevo de la serpiente –que nos remite a una película de Ingmar Bergman y que ilustra cómo podemos ver crecer un peligro a través de una frágil membrana- puede servir para ejemplificar lo que sucede ante nuestros ojos pero nos negamos a verlo, o le restamos importancia.


Escribe Socorro Díaz: “los habitantes de prácticamente todas las regiones del país se han acostumbrado a ver cómo se multiplican los restaurantes de la más variada especialidad y de diversos niveles de lujo, junto con hoteles que van de gran turismo y cinco estrellas hasta los de pico de estrella.


A su lado surgen vistosos bares, cantinas, piqueras, discotecas, centros de de diversión…espacios para que las estrellas de música grupera se presenten a bajo costo la entrada…


Nos recuerda cómo estos “sean negocios prósperos o ruinosos, tengan o no clientela, un día cualquiera son puestos a la venta. Si invirtieron un millón, son vendidos en 600 mil”. Lo que importa es que el dinero caliente entre limpiamente al sistema bancario.


Hay un dato revelador que puede ser una pista de ese enorme juego de capitales que es el lavado de dinero: entre los años 2000 y 2007 la migración de México hacia Estados Unidos aumentó en 35 por ciento, pero en ese mismo tiempo las remesas procedentes de Estados Unidos pasaron de unos 9 mil millones de dólares en cifras redondeadas a 26 mil millones. Se triplicaron las remesas mientras el número de migrantes sólo aumentó en un tercio.


Los dólares no fueron a los estados de donde se supone era la mayoría de los migrantes, sino a otras entidades como Puebla, Veracruz y el Estado de México. Cuando esto sucede, de inmediato se encienden las luces de alerta en el sistema financiero. En México, no.


Transcribo líneas arriba apenas algunos apuntes de lo que comenté en la reciente presentación del libro de la también periodista, ex diputada y ex senadora. Otro análisis estuvo a cargo de Ismael Carvallo, economista y filósofo. Acudimos a una invitación de la UJAT.

AL MARGEN

ELENA Poniatowska recibirá el Premio Cervantes de Literatura. El reconocimiento fue instituido en 1976. La distinción a la autora de “La noche de Tlatelolco” y muchas obras más, fue recibida con alegría por la comunidad cultural. Entre muchas reacciones y comentarios, me parece que lo dicho por el poeta Hugo Gutiérrez Vega es una síntesis acertada y compartida.


“Es un premio merecidísimo. La obra de Elena está en su momento de mayor madurez. Tiene cualidades literarias indiscutibles que se combinan con su talante periodístico. Es una trabajadora ejemplar y una defensora de los humillados y oprimidos de este país. Su honestidad y su coherencia ideológica vienen a completar su imagen de mujer ejemplar y, por muchos conceptos, paradigmática. Todos los escritores y escritoras de México celebramos con júbilo este premio que nos permite renovar nuestra admiración y afecto por Elena”. (La Jornada, 20/XI/2013)

A PROPÓSITO de reconocimientos, hoy serán entregados en Villahermosa los premios nacionales de periodismo, a las 12:00 horas en el CIVE de la Universidad estatal; y los Juchimán de Plata, a las 19:30 en el auditorio del Palacio Municipal de Centro.

HOY CONOCEREMOS una definición del “nuevo PRI”, ahora encabezado por Erubiel Alonso y liderado en su fracción del Congreso interinamente por Rodrigo Marín: deberá asumir una posición respecto a las cuentas públicas de Andrés Granier correspondientes al 2012, su último año de gobierno. También en unos días más tendrán que asumir una actitud ante las cuentas públicas del tercer año de los 17 alcaldes que dejaron el cargo en diciembre. Entre ellos diez priístas, dos panitas y cinco perredistas. Veremos también, por supuesto, al “nuevo PRD” o la “nueva coalición de izquierdas”, si es que los hay.